La amortiguación

Tipo de suelas y plantillas:

El tipo de suela y las plantillas son muy importantes en las zapatillas de baloncesto, y han de ser adecuados a tus necesidades, de ellas depende la amortiguación y agarre de la zapatilla.

Consejos sobre las suelas de las zapatillas:

Las suelas han de ser antideslizantes y con un buen agarre para evitar que resbalen, sobretodo en canchas de madera donde es más habitual patinar.

Los materiales blandos ofrecen mayor agarre que los duros.

En superficies de madera o sintéticas la suela puede ser más lisa y con dibujos poco profundos, así se facilitan los giros, la impulsión y el frenado, con un diseño que ofrezca un buen agarre al suelo en cada movimiento.

Las zapatillas con suelas más pesadas están adaptadas a un juego más exterior.

Teniendo en cuenta que al saltar el pie soporta hasta 8 veces el peso del cuerpo, tanto la suela como la plantilla han de tener una buena amortiguación para evitar lesiones en el pie, rodilla, tobillos y columna verbal.

Amortiguación adecuada según tipo de jugador y posición de juego:

Pivotes y ala pivots: buena amortiguación trasera y de caña alta, para una buena absorción de los impactos y protección de los tobillos.

Bases, escoltas y aleros: amortiguación delantera, caña media o baja, para más libertad de movimientos.

Para jugadores versátiles de interior y exterior: amortiguación delantera y trasera y media caña.

Donde jugamos. Tipo de pavimento:

Si jugamos sobre superficie dura como cemento debemos escoger una zapatilla con muy buena amortiguación para aguantar bien los impactos y evitar lesiones.

Si jugamos en un pabellón la superficie amortigua mucho más los golpes, así que al elegir zapatillas no hace falta mucha amortiguación.